Una fotografía puede mostrar fisuras o materiales expuestos en una construcción, pero determinar si representan una falla requiere conocer su función, las condiciones de la obra y la evidencia técnica disponible.
En julio de 2026, el puente Papa Francisco, en Tegucigalpa, protagonizó una controversia después de que imágenes difundidas en redes sociales generaran cuestionamientos sobre los materiales utilizados y la seguridad de su estructura.
Las publicaciones alimentaron dudas sobre la construcción y la capacidad de las autoridades para garantizar obras públicas seguras. Sin embargo, distinguir entre una sospecha y un defecto comprobado exige examinar información más allá de las imágenes.
¿Qué ocurrió con el puente Papa Francisco?
Los cuestionamientos llegaron a los medios de comunicación a partir de fotografías virales. Proceso Digital informó sobre las dudas relacionadas con las fisuras y los materiales de la estructura, en medio de una creciente discusión pública.
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El 17 de julio de 2026, el Colegio de Ingenieros Civiles de Honduras (CICH) explicó el uso de poliestireno expandido, conocido como durapack, en las juntas de expansión del puente.
Según el Colegio, estas juntas permiten absorber los movimientos provocados por los cambios de temperatura y estaban previstas cada 80 metros a lo largo de los 240 metros de la estructura.
El CICH sostuvo que el material no cumple una función de soporte estructural y que su presencia no compromete la estabilidad ni la capacidad de la obra.
Sin embargo, El Heraldo Plus publicó una investigación que señaló problemas relacionados con los cálculos estructurales y el acero de refuerzo, además de recomendar intervenciones.
Tania Murillo, presidenta del CICH, considera que es importante que, para evitar desinformación y alarmas innecesarias, se consulte la voz especializada, en este caso del Colegio de Ingenieros Civiles.
¿Qué dice la evidencia técnica?
El ingeniero civil Bryan Cárcamo señaló que, antes de concluir que una obra está mal ejecutada a partir de fotografías, conviene consultar a los responsables del proyecto.

“El ejemplo que más suena es el durapack o esteirofon en los puentes de Tegucigalpa. Eso no tiene una función estructural, sino que su uso es solamente para separar dos elementos, porque en un puente se deben permitir los movimientos y debe trabajar independiente a la carretera”, explicó Cárcamo.
El especialista también destacó que una evaluación debe contrastar las condiciones reales de la construcción con los requisitos establecidos en el proyecto, en lugar de depender exclusivamente de imágenes.
“Para determinar eso hay que realizar una evaluación técnica que permita comparar lo ejecutado en campo con las especificaciones técnicas del proyecto; no toda irregularidad visual representa un defecto constructivo”, afirmó Cárcamo.
Sobre las publicaciones en redes sociales, el ingeniero advirtió que una controversia puede presentarse de formas muy distintas y recomendó consultar fuentes especializadas antes de compartir afirmaciones.
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“En redes muchas veces o te lo pintan muy bonito o te lo dejan ver como lo peor del mundo; entonces, lo mejor es informarse bien, esperar la opinión de alguien que sí sepa del tema”, sostuvo Cárcamo.
El profesional también aconsejó verificar la información antes de difundirla: “Antes de compartir una información, lo mejor es consultar y empaparse del tema”, recomendó.
¿Por qué importa la opinión técnica?
La opinión especializada permite interpretar hechos difíciles de comprender fuera de un ámbito profesional. Su importancia también está relacionada con la confianza que la sociedad deposita en quienes producen conocimiento.
Un estudio publicado en enero de 2025 en Nature Human Behaviour, basado en una encuesta a 71,922 personas de 68 países, examinó la confianza pública en los científicos.
Los resultados mostraron que la confianza en los científicos seguía siendo mayoritaria en la mayoría de los países estudiados. Esta relación ayuda a comprender la relevancia social de consultar a especialistas ante controversias técnicas.

Por su parte, el Digital News Report 2026 del Instituto Reuters indicó que el 62 % de las personas encuestadas estaba preocupado por la información falsa o engañosa en internet.
El mismo informe situó la confianza general en las noticias en el 37 % de los mercados analizados. Estas cifras describen tendencias internacionales, no representan necesariamente la situación específica de Honduras.
En este contexto, los especialistas pueden reducir la incertidumbre si explican sus conclusiones, las pruebas que las respaldan y sus limitaciones. Su autoridad, sin embargo, no sustituye la evidencia.
Frente a la desinformación, la opinión técnica no debe clausurar el debate, sino elevar su calidad, analizó Tania Murillo, presidenta del CICH.